TODO LO SOLIDO SE DESVANECE EN
EL AIRE
La experiencia de la modernidad
Marshall Berman
INTRODUCCIÓN. LA MODERNIDAD: AYER HOY Y MAÑANA
Niki Rahimian
En Todo lo solido se
desvanece en el aire Marshall Berman define la modernidad como un conjunto de
experiencias de las posibilidades y los peligros de la vida. Se trata de las
cambios sociales que nos llevaron a un mundo capitalista y el gran impacto que ha
tenido la modernidad en el arte, la literatura y arquitectura. Para él, nuestras
posibilidades de crecimiento y transformación en la vida siempre son
interdependientes de la posibilidad de la destrucción de nuestra existencia. Dice
que ser completamente modernos es ser antimodernos como siempre hay que aborrecer y luchar contra algunas de la realidades
más evidentes del mundo moderno para captar y abarcar sus potencialidades y
seguir adelante. Su hipótesis es que ser moderno es vivir una vida de paradojas
y contradicciones, una vida caracterizada por ininterrumpidas perturbaciones de
todas relaciones sociales, eterna indecisión y agitación. La intención del
autor es mostrar que el modernismo en efecto es realismo. Lo hace a través de demostrar
las innumerables contradicciones que impregnan la vida moderna.
Berman divide la historia de la
modernidad en tres fases para aprehenderla y para que nuestra propia
experiencia contemporánea pueda ser enriquecida y mantenida en el futuro. La
primera fase es el inicio de la experimentación de las personas con la vida moderna,
apenas si saben con qué han tropezado. La segunda fase es la
época revolucionaria que genera insurrecciones explosivas en todas las dimensiones
de la vida personal, social y política. Pero es un mundo no absoluto moderno. La
tercera fase inicie cuando el proceso de modernización se expande para abarcar
todo el mundo. En ese fase también la cultura del modernismo se desarrolla en
el mundo y consigue triunfos en el arte y el pensamiento. Berman dice que el
resultado de todos esas fases es que vivimos en un mundo moderno que ha perdido
el contacto con las raíces de su propia modernidad.
El modernismo de las fases del pasado
puede devolvernos a un sentimiento de nuestra propia raíz. No sólo se puede
ayudarnos a conectar nuestras vidas con personas en todos los rincones del
mundo que también están viviendo por el trauma de la modernización sino explorar
las fuerzas y necesidades contradictorias que nos inspiran y atormentan. Queremos
estar arraigados en un pasado social y personal estable y coherente que entra
en conflicto con nuestro deseo de crecimiento ilimitado. Ese es un crecimiento
que enriquezca nuestro futuro mientras que destruya las solideces del pasado. Creo
que es evidente que no se puede realizar el deseo de vivir de acuerdo con unos
valores claros y sólidos si se quiere abrazar las posibilidades ilimitadas de
la vida. Es necesario considerar los modernismos del pasado para que tengamos
una visión y un valor para crear los modernismos de hoy.
Lo que me fascino es la
examinación amplia con la Berman intentó explicitar la modernidad y la
modernización. La elaboración de sus ideas es de gran alcance y con las ideas Baudilare,
Goethe, Marx etc. se muestra que la sensibilidad de la modernidad se desarrolló
mucho de literatura. Enseña que llegamos al mundo de hoy con constantes fuerzas
de cambio y destrucción.